
Grupo CAIDE - España

La evaluación de la continuidad de las operaciones constituye una de las responsabilidades más críticas de la alta dirección y de los auditores financieros. Bajo el marco normativo de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), el principio de empresa en marcha asume que la entidad económica continuará sus actividades operativas en un futuro previsible, habitualmente definido como un período mínimo de doce meses a partir de la fecha de reporte.
Cuando existen indicios de inestabilidad o factores de riesgo que mitiguen esta certeza, se requiere un análisis técnico riguroso para determinar si la base contable de acumulación sigue siendo aplicable o si es imperativo revelar la existencia de una incertidumbre material.
El proceso de diagnóstico demanda un examen transversal de la organización. Las señales de alerta que comprometen la continuidad operativa suelen ser clasificadas minuciosamente por los auditores financieros en tres frentes técnicos:
Implican la recurrencia de flujos de efectivo negativos en las actividades de operación, índices de liquidez corriente inferiores a la unidad, un capital de trabajo negativo o la incapacidad para cumplir con los cronogramas de amortización de la deuda externa.
Comprenden la pérdida de líneas de negocio principales, la fuga de personal clave sin un plan de sucesión efectivo, dificultades críticas en la cadena de suministro o la pérdida de licencias comerciales esenciales para el funcionamiento legal.
Incluyen la introducción de modificaciones normativas restrictivas, litigios pendientes con contingencias económicas que superen el patrimonio de la empresa o catástrofes de fuerza mayor que paralicen la infraestructura productiva.
Para emitir un juicio fundamentado sobre la viabilidad a largo plazo de la organización, la dirección y los auditores financieros externos encargados de la revisión deben ejecutar las siguientes fases de verificación:
La gerencia debe confeccionar un presupuesto financiero detallado que abarque, como mínimo, los doce meses posteriores al cierre del ejercicio. Este modelo prospectivo debe incorporar proyecciones de flujo de caja fundamentadas en premisas realistas y verificables, sometidas a pruebas de estrés ante escenarios de contracción de mercado.
Ante la presencia de variables que amenacen la estabilidad, se deben auditar las estrategias diseñadas para contrarrestar dichos efectos. Esto abarca la negociación de nuevas líneas de financiamiento, la reestructuración de pasivos exigibles a corto plazo, los planes de desinversión de activos no estratégicos o la optimización de la estructura de costos fijos.
Es indispensable examinar los acontecimientos económicos ocurridos entre la fecha de cierre de los estados financieros y la fecha de autorización de su emisión. Estos eventos pueden aportar evidencia adicional que confirme o descarte las dudas sobre la capacidad de recuperación institucional.
El resultado de este escrutinio técnico determina la estructura de la información que se presentará ante los accionistas y los organismos reguladores. En esta instancia, la alta gerencia con la asesoría de los auditores financieros evalúa la rigurosidad de las siguientes conclusiones:
Si existen dudas significativas pero los planes de la gerencia garantizan la viabilidad operativa, se mantiene la base de empresa en marcha, pero es de carácter obligatorio detallar la situación en las notas explicativas.
Si la continuidad es incierta y las medidas correctivas no ofrecen garantías suficientes, el dictamen incluirá un párrafo de énfasis señalando la existencia de una incertidumbre material que puede impedir la realización de activos y la liquidación de pasivos en el curso normal de los negocios.
Cuando la liquidación de la sociedad o el cese de sus funciones es inminente, los estados financieros pierden la facultad de ser preparados bajo criterios de devengo, debiendo formularse obligatoriamente bajo valores netos de liquidación.
Dada la complejidad que reviste ponderar estas variables y el impacto directo que tienen sobre la reputación y legalidad de la organización, la toma de decisiones no puede basarse en especulaciones. Es en este escenario de alta exigencia técnica donde la guía de una firma especializada se vuelve indispensable para asegurar la transparencia de los estados financieros.
En Herrera Manrique & Asociados proveemos a la alta gerencia el respaldo metodológico necesario para diagnosticar con precisión los indicadores de riesgo, estructurar planes de mitigación robustos y asegurar que la presentación de la información financiera cumpla estrictamente con los estándares internacionales de auditoría. Nuestra intervención como auditores financieros especializados garantiza claridad, mitiga las contingencias ante revisiones externas y aporta certidumbre en la toma de decisiones corporativas.
La omisión de este análisis constituye un incumplimiento de las normativas contables vigentes. Si la administración no documenta adecuadamente su evaluación, la firma revisora no dispondrá de la evidencia suficiente para validar la razonabilidad de los estados financieros, lo que puede derivar en una opinión con salvedades o, en casos graves, en una abstención de opinión.
La falta de liquidez es una condición temporal de estrechez financiera que puede resolverse mediante refinanciamientos o inyecciones de capital. Por el contrario, el incumplimiento del principio de empresa en marcha implica que la organización carece de alternativas viables para evitar la quiebra, la liquidación forzosa o el cese definitivo de sus operaciones en el corto plazo.
La responsabilidad primaria recae en la administración de la entidad, que debe elaborar las proyecciones y sustentar la idoneidad de la base contable utilizada. La función de los profesionales externos consiste en aplicar procedimientos de control para verificar si las estimaciones de la gerencia son razonables y si las revelaciones en las notas reflejan fielmente la realidad financiera de la organización.
Decisiones precisas
Como auditores buscamos dar veracidad y credibilidad a los Estados Financieros.
Profesionales altamente calificados
El enfoque y metodología de trabajo que aplicamos nos permite brindar servicios de auditoría de alta calidad.
Implementación y evaluación
Servicios de consultoría orientados a brindar asistencia técnica profesional a nuestros clientes.
Soluciones acordes al giro
Nuestra filosofía de trabajo es ser el aliado de negocios de nuestros clientes.
Compromiso de servicio
La actividad de asesoría legal y tributaria de nuestra firma se centra básicamente en asesorar al contribuyente.
Especializaciones
Aquellos precios que pactan las empresas que se encuentran vinculadas en las transacciones que realizan entre ellas.
Recupero de IGV
Aproveche los beneficios tributarios, tales como la restitución del DRAWBACK y la Devolución del Saldo a Favor del IGV.
